Cómo tomar la muestra

La mayor parte del error de un análisis se comete en el lote, no en el laboratorio. Esta página es el protocolo que mandamos junto con las bolsas.

Antes de bajar del vehículo

Dividí el campo en ambientes, no en lotes administrativos. Una loma arenosa y un bajo con más materia orgánica se comportan distinto aunque figuren en la misma hectárea: si van en la misma bolsa, el promedio no describe a ninguno de los dos. En un lote parejo, un ambiente puede cubrir treinta hectáreas; en uno con relieve, conviene bajar a diez.

Anotá el cultivo anterior, la fecha de la última fertilización y qué se hizo con el rastrojo. Son tres datos que tardan un minuto y que cambian la interpretación de la mitad de los valores.

El recorrido

Caminá el ambiente en zigzag y tomá entre quince y veinte piques repartidos. Evitá los primeros veinte metros desde el alambrado, las cabeceras, las huellas de maquinaria, los sectores donde se descargó fertilizante y cualquier mancha que se vea distinta desde lejos: si esa mancha te interesa, se muestrea aparte.

Todos los piques del mismo ambiente van a un balde limpio. Se mezclan bien, se rompen los terrones grandes y de ahí sale el medio kilo que entra en la bolsa.

La profundidad

Para fertilidad base, cero a veinte centímetros medidos con la marca del calador, no a ojo. Para nitrógeno conviene además la capa de veinte a cuarenta, y para perfil completo sumamos cuarenta a sesenta. Cada profundidad va en su propia bolsa y se rotula con la profundidad escrita, no con un número de orden.

El error más caro: mezclar profundidades en la misma bolsa. Es irrecuperable en el laboratorio y obliga a repetir el muestreo entero.

Bolsa, rótulo y envío

Bolsa de papel, nunca hermética: el suelo húmedo cerrado sigue teniendo actividad biológica y el nitrógeno que se mide a los tres días ya no es el que había en el lote. Si la muestra viene muy húmeda, extendela a la sombra unas horas antes de cerrar.

El rótulo necesita cuatro cosas: establecimiento, ambiente o lote, profundidad y fecha. Sin esos cuatro datos el resultado se puede emitir, pero no se puede comparar con nada.

Cuándo muestrear

Para planificar la fertilización, entre treinta y sesenta días antes de la siembra, y nunca dentro de las tres semanas posteriores a una aplicación. Para seguimiento de materia orgánica, siempre en la misma época del año: la comparación entre campañas solo vale si la fecha es parecida.

Si preferís que lo hagamos nosotros

Tenemos un técnico que hace el muestreo con calador hidráulico y georreferencia cada pique. Se cotiza por hectárea y por cantidad de ambientes, y conviene cuando el campo es grande o cuando el análisis se va a usar para una decisión de peso.

Resumen

Los ocho puntos, en corto

  • 01Dividí por ambiente, no por lote administrativo.
  • 02Quince a veinte piques por ambiente, en zigzag.
  • 03Lejos de alambrados, cabeceras y huellas.
  • 04Profundidad medida, no estimada.
  • 05Una bolsa por profundidad, siempre.
  • 06Bolsa de papel; si está húmeda, secar a la sombra.
  • 07Rótulo con establecimiento, ambiente, profundidad y fecha.
  • 08Anotá cultivo anterior y última fertilización.